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lunes, 29 de septiembre de 2014

Universidad abierta

A mediados de Septiembre el portal de datos abiertos español se hacia eco de una noticia al menos curiosa: Universidad abierta: apertura de la información académica en España. Casi como un comunicado de prensa, la noticia resaltaba que 
"las universidades españolas se han sumergido en la cultura open data ofreciendo acceso abierto a sus datos y resultados científicos; abriendo procesos participativos e, incluso, desarrollando sus propios portales de datos abiertos". 
y ademas citaba a algunas universidades pioneras en esto de Open Data, como la Universidad de Alicante, Pompeu Fabra, Jaume I de Castellón, la de León o la de Granada

Lo positivo es que parece que este acto de transparencia empieza a contagiarse a las universidades. Como instituciones públicas, deberían hacer públicos los datos que manejan. Desde asuntos económicos, de investigación, docencia y de personal. Con lo enrevesado con son algunas universidades en temas de burocracia, ojala esta iniciativa fuera un paso para simplificar papeleos y ofrecer transparencia. 

Evidentemente , las universidades abiertas están bastante rezagadas en comparación con otras administración regional y autonómicas españolas,  ya no hablemos del extranjero. Al menos, algunas de las universidades de arriba tiene en común que utilizan la misma plataforma CKAN para servir los datos. Esto es útil para el usuario en busca de datos, porque uno se encuentra con el mismo interfaz para distintas universidades.

Pero me ha llamado la atención un cuantos cosillas tras una inspección rápida de los repositorios: 

  • Algún enlace da el error "no tiene permisos para acceder a este servidor". Buen comienzo para un portal de datos abiertos. 
  • La lista de conjuntos de datos es a'un escaso .
  • Los datos viene mayoritariamente en csv, sin ninguna información adicional para interpretar las columnas. EL titulo de cada columna es el único metadato.
  • De casualidad, al inspeccionar un conjunto de datos en csv, éste incluía dos enlaces a la propia universidad para obtener mas información. Evidentemente, ese fichero cuanta como un conjunto más en el repositorio de datos abiertos. Me pregunto si esto es la noción de datos abierto enlazables que tienen algunas universidades. 
Todavía hay mucho que mejorar, no tanto desde el plano técnico y de infraestructura , sino de contenido y documentación de los conjuntos de datos. Tal como están ahora, el trabajo de comparar universidades basado en los datos abiertos que exponen es prácticamente imposible. ¿Cabria la posibilidad de ofrecer de establecer un conjunto de datos mínimo de 20 (o 30 o 50 ) que toda universidad debería poner en abierto. 




miércoles, 17 de septiembre de 2014

#destacables #gis #libraries (17/09/2014)

John A. Olson (2014). All Things Digital. Ten Years in the Geospatial Time Continuum. Journal of Maps and Geography Libraries, 10:1, 123-126

Este breve comentario de Olson compara el entorno software y de herramientas SIG disponible hace 10 años con el actual. Amena lectura. Como aviso a navegantes, el párrafo de cierre del comentario resume perfectamente la visión del autor como bibliotecario defensor de lo geográfico, sí o sí. 
As caretakers of this digital medium, we need to become geospatial champions. The special geospatial skill sets that we have, as librarians, are essential to help guide patrons through the maze of geospatial landscapes, which can be a daunting task. But one at which we can be successful nonetheless.

domingo, 31 de agosto de 2014

En contra las bibliotecas inteligentes

El periodo vacacional de agosto siempre es propicio para la lectura de algún libro de esos que gusta leer con calma. 

Imagínate una biblioteca inteligente. Una biblioteca que tiene digitalizados todos sus libros, colecciones y demás recursos, y que estos se sirven por Internet directamente al teléfono móvil del usuario. La biblioteca posee una gigantesca base de datos donde se cuantifica cada pequeño detalle de cada uno de los libros. Además, cuenta con potentes algoritmos informáticos capaces de mezclar la enorme base de datos con otros conjuntos de datos con información personal de los usuarios. A partir de los gustos personales, preferencias y estilos de vida captado de los perfiles de los usuarios en las redes sociales, otros algoritmos escupen recomendaciones de lectura personalizadas y hasta se atreven con predicciones de lecturas, hasta llegar al grado de recomendarnos libros de contenido más ligero si se anticipa un mes con mucho trabajo, o libros de viajes si nos encontramos planificando las próximas vacaciones de Semana Santa. Y todo ello sin interaccionar con la biblioteca, porque la biblioteca es inteligente. No hay que pedirle nada. Ya sabe todo el pasado y presente de cada usuario y parte del futuro inmediato. Calcula sus decisiones y predicciones masticando y analizando datos que generamos diariamente.

"Against the Smart City" de Adam Greenfield, es en realidad el libro que he le'ido este verano. No habla de bibliotecas inteligentes, sino de ciudades inteligentes (en el momento que se añade un adjetivo como inteligente, denota que existen también ciudades "tontas". Y edificios tontos. Y neveras tontas... Un sin-sentido) . Se trata de un breve ensayo que critica con dureza la locura actual en cuantificar cada detalle de las ciudades vía las tecnologías de la información, redes, sensores, etc. con el beneplácito de los políticos y en pro de la eficiencia máxima de recursos y la perfección absoluta en la toma de decisiones. La ciudad inteligente, tal como la concibe la industria tecnología interesada únicamente en implantar sus fabulosos sistemas informáticos en las ciudades como si se trataran de fábricas de automóviles,  se olvida de sus ciudadanos y de la propia ciudad como ente vivo, complejo, dinámico y cambiante. La ciudad y sus ciudadanos forma un todo imperfecto, con raíces socio-económicas y culturales diversas, ligadas al territorio donde se encuentran, ligadas a las costumbres de sus ciudadanos, ligadas al clima y al entorno que las rodea, ligadas en definitiva a una época. Hay cosas que simplemente no tiene sentido que sean perfectas. Son el motor y sello de identidad de las ciudades y sus ciudadanos que son imperfectas. Si fueran perfectas, no funcionarían sin más. 

Al igual que la inmensa mayoría de los mortales de una ciudad cualquier, el autor no está en contra de los avances tecnológicos en las ciudades, sino de la codicia de un puñado de empresas en buscar un nicho de negocio rentable y rápido en las ciudades en aras de la modernidad sin detenerse un instante en preguntarse si todo eso lo necesita una ciudad. El objetivo es simplemente económico, en busca del contrato multimillonario del mantenimiento del sistema a costa de los contribuyentes pero sin contar con ellos.

Un sí rotundo a los avances tecnológicos en las bibliotecas, con lógica y sentido, siempre que refuercen (y no destruyan) la propia identidad de una biblioteca. Un rotundo no a las biblioteca inteligentes como las del ejemplo ficticio al principio de esta entrada que destruyen la esencia milenaria de las bibliotecas por el mero hecho de la modernidad. 





martes, 29 de julio de 2014

The Geographies of Beer

Sin duda, atrayente título: The Geographies of Beer. ¿Un nuevo tipo de cerveza? ¿O un mapa mundi con todas las cerveza del mundo?

Ninguna de las dos. El libro examina el impacto de la geografía en la tercera bebida más consumida del mundo, después del agua y el té (¿pensabais que la Coca-cola estaba en top 3?). Los más de 20 capítulo qeu forman el libro tratan de temas tan diversos como la geografía de la industria de la cerveza y de la comunicación social , la sostenibilidad y la difusión de cerveza de Europa, entre otros temas. Pero todos tiene en común en poner en relación la geografía y cerveza desde las perspectivas sociales, ambientales y regionales. 

Esto enlace con una investigación personal que tenemos entre manos sobre la geografía de la producción científica. No nos referimos al análisis de la producción científica de forma agregada a nivel mundial o de países, sino a nivel individual de un investigador. Parecen dos conceptos totalmente opuestos sin ninguna relación aparente, tanto como geografía y cerveza, pero sorprende la información que surge cuando geografía y publicaciones científicas se analizan conjuntamente desde una óptica diferente. 


miércoles, 16 de julio de 2014

#destacables #gis #libraries (16/07/2014)

Jeanine Scaramozzino, Russell White, Jeff Essic, Lee Ann Fullington, Himanshu Mistry, Amanda Henley, Miriam Olivares (2014). Map Room to Data and GIS Services: Five University Libraries Evolving to Meet Campus Needs and Changing Technologies. Journal of Maps and Geography Libraries, 10: 6-47 
En la misma línea que el último destacable, este artículo describe cinco ejemplos de bibliotecas universitarias americanas que abrazan sin piedad, y con todos los beneficios que conlleva, los datos y las tecnologías geoespaciales. Solo me queda decir la envidia sana que produce este tipo de proyectos de éxito. 

El primer beneficio inmediato que aporta el artículo es que aglutina cinco casos de uso de modelo de gestión de datos geográficos y usos de SIG en bibliotecas, con sus semejanzas y también diferencias debido a las particularidades de cada campus universitario. Las cinco bibliotecas universitarias analizadas son University of North Carolina at Chapel Hill, Texas A&M, New York University, North Carolina State University, y California Polytechnic State University. Luego cinco artículos en uno. 

Otra contribución digna de mención es la capacidad de expansión que ofrecen los servicios y datos geográficos. Las bibliotecas mencionadas en el artículo han creado nuevos servicios y lazos con toda la comunidad universitaria a través de la gestión de datos geográficos. Este hecho posiciona a las bibliotecas más que nunca como un nodo central de los campus universitarios. Eso es, se trata de exportar el know-how de la biblioteca al resto de la comunidad universidad que cada vez demanda nuevos y variados servicios con relación a los datos geográficos.  

También vale la pena mencionar que todas las bibliotecas universitarias del artículo tienen plantilla dedicada para la gestión de datos geográficos y GIS. La cantidad de personal varía entre universidades, pero en el caso de la Universidad de Nueva York (privada) la cifra alcanza las 8 personas especializadas en estas tareas dentro de la biblioteca para cubrir las necesidad de 50.000 personas entre estudiantes, profesores y personal de administración y servicios.  

Finalmente, como corolario de las experiencias descritas en el artículo, la gestión de datos y de servicios geográficos es la antesala para dar el siguiente salto lógico a los servicios de gestión de recursos de investigación por parte de las bibliotecas. Es decir, los servicios de datos geográficos no son ni tiempo ni recursos desperdiciados, sino que estas universidades ya se están beneficiando de la experiencia obtenida durante los pasados años de la puesta en marcha de servicios SIG a nivel de campus para ir incorporando de forma más eficiente y efectiva nuevos pero similares servicios para cubrir las necesidades de proyectos y procesos de investigación. 

La lectura del artículo es recomendable para todo responsable de centro de documentación y biblioteca universitaria que quiera mirar hacia el futuro con nuevos ojos, que quiera conocer las oportunidades, experiencias de primera mano y beneficios que reportan los servicios geográficos a las bibliotecas, y en definitiva, que quiera despejar dudas sobre si debe o no dar ese paso (casi inevitable) en el futuro. Mucho que ganar, muy poco que perder. 


lunes, 14 de julio de 2014

Predicciones crowdsourcing para CyT

Hace un tiempo que se viene oyendo el termino Inteligencia Colectiva y de la capacidad de predicción de las masas. El documental "The code: the wisdom of the crowd" explica algunos ejemplos. El siguiente me resultó curioso: si muestras una jarra con bolas de colores a diferentes personas y les dices que estimen cuantas bolas hay, pueden responderte desde 70 bolas hasta 7000. Pocos encuestados de forma individual se aproximan al número real de bolas. Sin embargo, cuando sacamos la media de todas las respuesta obtenidas, sorprendentemente el resultado se aproxima muchísimo al número real de bolas.


Sobre la necesidad de incorporar conocimiento interno y externo también llevamos tiempo apuntándolo en Inteligencia Competitiva. El conocimiento distribuido dentro de la organización debe incorporarse a los procesos de Inteligencia, a la vez que conocimientos externos, a través de Open innovation o crowdsourcing, deben formar parte de los tradicionales procesos de Inteligencia Competitiva.



Un paso más allá iría SciCast: a crowdsourced forecasting platform for Science and Technology (https://scicast.org/#!), o sea una plataforma colaborativa de predicción para la Ciencia y la Tecnología. Este proyecto de investigación estadounidense se basa en lo que acabamos de explicar: la mejor capacidad de predicción de un grupo de personas que de un único experto, y pretende explorar y demostrar este hecho.



Los usuarios se dan de alta en el sistema y realizan predicciones sobre cuestiones planteadas por ellos o sobre otras cuestiones ya presentes en la plataforma. Estas predicciones pueden ser modificadas en el tiempo, de modo que podemos ver en tiempo real qué piensan los participantes que va a suceder sobre un determinado hecho. El sistema también puede crear conexiones entre diferentes cuestiones relacionadas y modificar consecuentemente las predicciones. Según la web del proyecto, la técnica utilizada por debajo es la misma que se utiliza en grandes corporaciones y gobiernos para entender la probabilidad de cumplir con las métricas clave de rendimiento, cuantificar los riesgos que pueden poner en peligro las operaciones, y comprender mejor las tendencias del sector. 


Para rematarlo, han puesto algo de gamificación en la participación y ofrecen recompensas a los que más participen y más acierten. En la actualidad están buscando más participantes, a ser posible en universidades y sociedades profesionales, porque, como ya sabemos, cuantos más participantes más posibilidades tenemos de que nuestra predicción se ajuste a la realidad.


Ante este tipo de iniciativas, que parecen funcionar y acertar bastante, aunque su lógica esté realmente fuera de mi capacidad de entendimiento... como siempre, me pregunto: ¿Qué lugar ocupan las técnicas y la disciplina tradicionales de Inteligencia competitiva? ¿Dónde encuentra cada uno su sitio?

domingo, 13 de julio de 2014

Un paso más en Citizen Science

Se habla mucho estos días sobre iniciativas Citizen Science, es decir, en hacer partícipes a los ciudadanos en cualquiera de las fases que cubre un proyectos científico y por ende, en la ciencia en general. Las fases de las que hablo son por ejemplo recolección de datos, análisis de datos, discusión de resultados, y diseminación de resultados. 

En cuanto a la diseminación  de resultados, me he tropezado con la revista Frontiers in Neuroscience for Your Minds. Da un aire fresco y novedoso en cuanto que los niños y adolescentes no son los que escriben los artículos a la revista, sino que actúan de revisores tutelados por un científico en esta ardua tarea de revisar un artículo científico (mirad extracto de la revista bajo). Realmente un paso atrevido en esto de involucrar a los jóvenes en la ciencia y en el proceso científico. 
Frontiers in Neuroscience for Young Minds is a scientific journal that includes young people (from 8 to 15) in the review of articles. This has the double benefit of bringing kids into the world of scientific research – many of them for the first time – and offering active scientists a platform for reaching out to the broadest of all publics.